|
Menos tendrá el niño la esfera de control de sus movimientos, más tendrá la tendencia de tener estallidos emocionales y menos podrá controlar sus emociones – entonces más agudo, no-coordinado y por lo tanto llamado “agresivo” será el movimiento. En tales situaciones el niño parece estar en un circulo vicioso. Los problemas de control del movimiento causan un amplio espectro de desafíos del desarrollo, tales como: comportamiento agresivo, pereza, falta de puntualidad, preocupación, miedo, dislexia, retraso en el habla, retraso en el desarrollo intelectual etc.
A veces, con muy poco conocimiento y la corrección apropiada de un esquema de movimiento puede cambiar profundamente el comportamiento de un niño y hacer de su vida en espacio de comunicación social adecuada llena de alegría.
El desarrollo y el control de los movimientos voluntarios empieza desde el centro del tronco hacia los miembros, desde la cabeza hacia la parte caudal de la espina dorsal, desde las manos hacia las piernas. Saberlo puede ayudar organizar y corregir el desarrollo del movimiento de un niño.
También es importante recordarse que cada esquema de movimiento tiene su raíz en los reflejos básicos y esta conectado con otros esquemas de movimiento; esta conexión ayuda en desarrollar y incrementar la actividad en el función cerebral.
Nosotros, necesitamos mantener presente que la fuente del movimiento, los reflejos dinámicos y posturales y la facilitación correcta y natural de su desarrollo están vinculados con la importancia de su integración en el sistema total del movimiento corporal.
Desdichadamente, el fenómeno de los reflejos es muy poco conocido porque no han sido investigados profundamente todavía. A veces esta falta de conocimiento se convierte en un obstáculo para el progreso de un niño, para sus primeros movimientos siendo lactante, especialmente para el desarrollo de los movimientos intencionales y puede convertirse en la causa de muchas dificultades de comportamiento, de aprendizaje y de desarrollo cognitivo y emocional. |