y les dice que sólo a uno le dejará la poca herencia que tiene, y que ese tendrá el privilegio de velar por el bienestar de los demás. Les dice que arriba de la mesa encontrarán tres monedas de plata, y que se quedará con la herencia aquel que sea capaz de llenar la casa con algo comprado con esa sola moneda.
Uno de ellos compra una carga de paja, que es muy barata. Si bien la paja ocupa mucho lugar, no ocupa toda la casa. El segundo compra plumas, que también valen poco y ocupan mucho lugar, pero no alcanzan a llenar la casa por completo. El tercero se da cuenta que no es solo cuestión de llenar la casa con algo sino que ese algo tendrá que ser significativo para todos y se le ocurre compra una vela. Espera a que se haga de noche, la enciende, y muestra como inmediatamente la casa se llena de luz .